Carbono:

Sustancia química, con el símbolo C, que es junto con el oxígeno (O—que normalmente opera como O2), el hidrógeno (H) y el nitrógeno (N) la base de la vida (por ello somos conocidos como organismos CHON). Los carbohidratos, las proteínas, las vitaminas y en general la materia orgánica está compuesta de moléculas en base a carbono con las otras sustancias indicadas, así como con una gama de elementos menores (por ej. el hierro o el calcio). De la combinación de estos elementos también se estructuran otros compuestos de gran importancia, como el dióxido de carbono (CO2), el agua (H2O), el ozono (O3) que ya se indicó arriba y los otros dos grandes gases de efecto invernadero, el metano (CH4) y el óxido nitroso (N2O). Con esto queda indicada la importancia de la vida y el cambio climático, lo cual gira alrededor del flujo entre la fotosíntesis y la respiración, que son actividades inversas, la primera que produce carbohidratos a partir de dióxido de carbono, agua y energía solar y la segunda, sea la respiración, que libera esa energía a partir de su “combustión” interna utilizando el oxígeno que respiramos, y así podemos vivir.